El miedo a empezar una oposición y no estar a la altura
Muchas personas piensan en preparar judicaturas durante meses, e incluso años, antes de decidirse a empezar.
Y muchas veces el motivo por el que no dan el paso no es falta de interés ni de capacidad.
Es miedo.
Miedo a no estar a la altura.
A veces aparece incluso antes de empezar a estudiar. Al escuchar lo difícil que es la oposición, al compararse con otros compañeros o al pensar que quizá hay personas mucho más preparadas, más constantes o más seguras de sí mismas.
Y poco a poco uno empieza a convencerse de que tal vez no sirve para algo así.
Es una sensación mucho más habitual de lo que parece.
Hay personas que llegan a la oposición con muchas dudas. Personas brillantes que, sin embargo, sienten inseguridad al principio. Personas que creen que nunca serán capaces de mantener el ritmo o afrontar una preparación tan larga.
Y aun así empiezan.
Porque muchas veces nadie se siente completamente preparado antes de dar un paso importante.
También ocurre con las oposiciones.
Desde fuera parece que quienes preparan judicaturas tienen las cosas clarísimas desde el primer día. Pero la realidad suele ser bastante distinta. Detrás de muchas oposiciones hay dudas, momentos de bloqueo, comparaciones y miedo a equivocarse.
Y eso no convierte a nadie en un peor opositor.
Preparar una oposición exigente no consiste en empezar siendo perfecto. Muchas veces consiste simplemente en empezar, ir entendiendo el proceso poco a poco y construir una forma de trabajo estable con el tiempo.
No todo el mundo empieza con seguridad.
Y no sentirse preparado desde el principio no significa no poder llegar a estarlo.